Modificaciones de proyecto durante las obras

Todo proyecto es un conjunto de documentos complejos y que requiere para su ejecución, como así lo entiende la legislación vigente (Ley de la Ordenación de la Edificación), de instrucciones impartidas por los técnicos intervinientes en la Dirección Facultativa (Director de Obra y Director de Ejecución de Obra), atendiendo siempre a las reglas del arte de la buena construcción por parte del constructor.

Cualquier técnico reconoce que es imposible planificar con una precisión del 100% la ejecución de las obras y que las mismas siempre plantean problemas que no han sido previstos inicialmente, por lo que en todo proyecto existen inevitablemente carencias de definición y por tanto se hace necesario introducir modificaciones sobre el proyecto redactado.

Ahora bien, respecto a las modificaciones en el proyecto conviene distinguir, según la intensidad de la modificación y su posible incidencia en el plazo de las obras, entre cambio o ajuste del proyecto:

–  Cambio: Se entiende por cambio cualquier modificación de los datos del proyecto que tenga carácter significativo y que se realice para adecuar todo o una de sus partes a las normas de obligado cumplimiento, a los nuevos requisitos de la propiedad, a las necesidades del presupuesto o a los aspectos que tengan que ver con deficiencias del proyecto que pongan en peligro la seguridad, la durabilidad o el uso al que se destina la edificación. Pueden o no tener repercusión en el plazo, en función de si inciden en el camino crítico de la planificación.

–  Ajuste: Se entiende por ajustes del proyecto las modificaciones que no tengan carácter significativo y que se introduzcan para mejorar o adaptar a la realidad de la obra aquellos aspectos desarrollados en el proyecto. No suelen tener repercusión en el plazo.

La práctica habitual es que los ajustes del Proyecto durante la ejecución de las obras se documenten a través de las actas de obra, del libro de órdenes o bien mediante detalles constructivos. No obstante, cada vez es más frecuente, por parte de los directores de obra, ir actualizando puntualmente la documentación del proyecto, planos principalmente (revisiones de planos), de manera que se disponga en todo momento de elaboración “ad hoc” del proyecto, sirviendo ello como registro de la modificación.

Por el contrario, los cambios, dada su mayor relevancia, suelen documentarse más detalladamente sobre todo a través de, o bien de “actas de cambio de proyecto” (1) o bien a través de la elaboración de planos, detalles y precios contradictorios (2).

En ambos casos, cambios y ajustes, la justificación de estos debe clasificarse en atención a su origen:

–           Mejora del proyecto (por parte de la Dirección Facultativa).

–           Error del proyecto.

–           Requerimientos y/ reclamaciones del promotor.

–           Requerimientos de organismo público y/o privados.

–           Imprevisto en Obra.

–           Propuesta de la constructora.

–           Error de ejecución.

(1) Acta de cambio de proyecto: documento que describe una modificación del proyecto detallando: (a) Descripción del cambio; (b) Justificación del cambio; (c) Relación de datos de partida para la confección del acta; (d) Precio del cambio; (e) Implicación en el plazo; (f) Anexos: planos, memoria, precio contradictorio, otros.

(2) Precio Contradictorio: documento que describe el precio de una modificación del proyecto detallando: (a) Descripción del precio; (b) Descomposición del precio; (c) Precio que se propone; (d) Presupuesto de la partida afectada, del capítulo y del presupuesto total; (e) Desglose de mediciones del precio contradictorio.